miércoles, 17 de diciembre de 2014

Bar Néstor - Donostia

Apartado de los focos mediáticos y glamourosos de una ciudad de cine como es Donostia – San Sebastián se encuentra sin ningún género de dudas el local de mayor perdición gulociosa ante el cual levantarse y hacerle una reverencia: el  Bar Néstor. Desde 1980 es uno de esos grandes “secretos” de los donostiarras para disfrutar tanto en “kuadrilla” como en pareja de una manera absolutamente diferente a la tradicional ruta de pintxos o de cena en restaurante de “pitiminí.



¿Qué ocurre en un bar repleto de gente disfrutando con cara de éxtasis levantada en pie y adorando una barra interior (¡vacía de pintxos!) o sobre una ventana minúscula en el exterior?

El local ubicado en la calle Pescadería de la parte vieja donostiarra, no llama en primer lugar la atención desde la distancia. No es hasta que uno asoma el hocico y se acerca de lleno cuando recibe un auténtico “crochet” que deja totalmente desorientado y despierta absolutamente la curiosidad.

De este modo el turista que traspasa por primera vez la puerta queda anonadado: esto está lleno, a rebosar, no hay sitio…; pero ¿qué es esto?, ¿dónde están los pintxos en la barra si solo hay unos tomates y unos pimientos crudos?, ¿habrá restaurante en el interior?, ¿de dónde proceden esas señales de humo del interior del “jefe de bigotes” (Néstor)?...

Pues la receta de la felicidad del Bar Néstor para conseguir el éxito en un mercado globalizado como el actual es sumamente sencilla: el ingrediente básico sería la diferenciación (¡desde 1980!); el fondo, la sencillez y un género de primerísima calidad; y el aderezo (madre del cordero): una suprema de buen rollo con una sonrisa permanente tras la barra.

En definitiva los manjares del “menú” básico que se pueden disfrutar a pie de barra o en el exterior serían los siguientes: ensalada de tomate de rechupete (no existe nada igual: ¡un tomate que sabe a tomate! con un aliño excepcional) piperrak o guindillas fritas (el juego de la ruleta rusa, a ver si alguna pica) y una txuleta de vaca vieja épica de en torno a 1 kg previamente bendecida ante los ojos del público asistente y servida en una plancha ardiente de deseo con lluvia de sal gorda. Como colofón y redoble de tambores para completar el menú: diversos quesos "castellanos" y cafés especiales para subir el autoestima (con brebajes mágicos y algo de canela como es el “indio”)



Así mismo, caben destacar los numerosos embutidos, los famosos “bocatas” mixtos de york o ibérico y la “minibodega” de diferentes caldos riojanos o del duero a precios totalmente asequibles que invitan a descorchar una botella.



Además para redondear la épica, el Bar Néstor dispone de un altar, la denominada “MESA 19”, la única que se puede reservar para “glutonear” sentado, y la “apocalíptica” tortilla de patatas convertida en un mito de Donostia: Néstor, cual mago prestidigitador e ilusionista, junto su ayudante Tito, la hace aparecer y desaparecer en un visto y no visto ¡dos veces al día!




Una recomendación, ser pacientes en encontrar un hueco en barra, porque la experiencia lo merece y una vez conquistado... el txoko es absolutamente vuestro hasta el deleite final.

#gastroriff: The Rolling Stones – Start Me Up



Bar Néstor - c/ Pescadería 11, Donostia 20003

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