jueves, 29 de enero de 2015

Café del Jardín - Madrid

Malasaña cuna de la movida madrileña en los 80 y actual epicentro frenético “hipsteriano” de la capital, alberga en su pleno corazón un auténtico factor sorpresa, donde alejarse del mundanal ruido y ritmo de vida taquicárdico del barrio, tomar un placentero respiro y evadirse hasta tiempos románticos e inmemorables de la mismísima María Antonieta.

Interior. Foto vía Café del Jardín (web/facebook)

lunes, 26 de enero de 2015

Kiosko Bartolo - Formentera

Como diría Mayra Gómez Kemp en el mítico Un,dos,tres…: “¡Y hasta aquí puedo leer!”… Grandísima y “dolorosa” pista resulta desvelar el nombre de este kiosko cautivador como para dar más detalles acerca de su codiciada ubicación: bastante alejada del núcleo más turístico de Formentera

Porque a simple vista, su arquitectura “enclenque” de cuento infantil, podría haber sido ideada por la mente perturbadora del mismísimo Tim Burton, hace temer lo peor, que una visita del “lobo feroz” y su gran capacidad pulmonar (en forma de masificación turística) sea capaz de arrasarlo y destruir todo su encanto.



jueves, 22 de enero de 2015

Lo de Flor - Barcelona

Una de las mayores “aventuras” para los más intrépidos turistas consiste en adentrarse en las profundidades del barrio más “canalla” de Barcelona: El Raval. Emblema revitalizante y multiétnico en el que conviven tanto autóctonos como buscadores de oportunidades, junto a una de las comunidades de pakistaníes más significativas. En él se pueden encontrar una “sui géneris” de establecimientos de lo más asombrosos: cortes de pelo a 4€, barras de pan a 0.30€ y auténticos locales, que hacen la competencia al mismísimo Media Markt, de venta de electrodomésticos: frigoríficos, lavadoras... Pero el gran estandarte del barrio sigue siendo: la bombona de butano.

Foto: Lo de Flor (Facebook)

lunes, 19 de enero de 2015

La Parada – Dios Le Guarde

Si el Quijote comenzaba con la mítica frase: “En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor...”; este post bien podría comenzar de la siguiente manera: “en un poblado de Salamanca cuyo nombre Dios le Guarde, donde no ha mucho tiempo que vivía un posadero de los de atizador y pinza de acero, amalgama de suculentos gorrinos, fogosos vacunos y crujientes ovinos”.


jueves, 15 de enero de 2015

I Due Fratellini - Florencia

El Ponte Vecchio, la Galleria Uffizi , el Palazzo Vecchio, Il Doumo de la Catedral di Santa Maria del Fiore, la Basílica de Santa Croce, Il David de Michelangelo en la Galleria dell'Accademia… todos ellos lugares de visita recomendada por las guías turísticas de Florencia con objeto de inyectar en vena el mismísimo síndrome de Stendhal.

Santa María del Fiore

martes, 13 de enero de 2015

El Refugio - Zahara de los Atunes

En plena época invernal qué mejor que trasladar la mente al Sur y al calorcito, concretamente a esa Costa de la Luz gaditana donde disfrutar de esas playas kilométricas de arena fina y agua fresquibiris junto con unos atardeceres hipnóticos y sobre todo un ambiente de compadreo chiringueteo entre toda la manada y jungla presente: familias enteras con la casa a cuestas, auténticos perro – flautas, hippies con denominación de origen y pijos “disfrazados” de hippies, hipsters, surferos, y hordas de vascos procedentes de Invernalia, es decir, un escenario auténtico en el que podría basarse el mismísimo George R.R. Martín de “Juego de Tronos” para crear sus distintas “casas” en la ficción.

En Zahara de los Atunes, muy cerca de los chiringuitos canallas de La Luna y El Pez Limón, se encuentra El Refugio, una terracita “disfrazada” de patio andaluz decorada con gusto que incluye pozo y preciadísima sombra generada originalmente por árbol centenario (higuera) con una ventana con vistas directas a la mar y ubicado en la mismísima línea de playa, donde disfrutar de auténticos manjares de la mal denominada “TIERRA gaditana”; ya que sobre todo, el espectáculo auténtico reside en la propia MAR, no en la tierra.