lunes, 26 de enero de 2015

Kiosko Bartolo - Formentera

Como diría Mayra Gómez Kemp en el mítico Un,dos,tres…: “¡Y hasta aquí puedo leer!”… Grandísima y “dolorosa” pista resulta desvelar el nombre de este kiosko cautivador como para dar más detalles acerca de su codiciada ubicación: bastante alejada del núcleo más turístico de Formentera

Porque a simple vista, su arquitectura “enclenque” de cuento infantil, podría haber sido ideada por la mente perturbadora del mismísimo Tim Burton, hace temer lo peor, que una visita del “lobo feroz” y su gran capacidad pulmonar (en forma de masificación turística) sea capaz de arrasarlo y destruir todo su encanto.





Si hay un lugar mágico donde sentir el auténtico espíritu de Formentera, el Kiosko Bartolo estaría en el pódium sin duda alguna. El simple “truco” de disfrutar del silencio, de la brisa salada, de la dulce calma del mar Mediterráneo y del azul turquesa de sus aguas, acompañado de unas olivas, de una caña bien fría y de una simple hamburguesa absolutamente tradicional y sin miramientos, hacer levitar la mente hasta rozar con la punta de los dedos las puertas del paraíso.



Este pequeño kiosko local, absolutamente familiar y acogedor, regentado por un matrimonio residente en Formentera: Bartolo y Manoli (formentereño él y granaína ella) es una auténtica ventana abierta de par en par al majestuoso “Mare Nostrum” y dispone de un cierto espíritu libre bajo un entorno absolutamente natural en el que ve "crecer" incluso su propio árbol de los deseos



Una vez descubierto este paraje, egoístamente debería de mantenerse en el más absoluto de los secretos, porque su imagen se queda almacenada y grabada en la mente de por vida: imposible de borrar. Basta con cerrar los ojos en cualquier momento, disfrutar del silencio y soñar para trasladarse a este lugar de cuento paradisíaco donde prácticamente tocar las puertas del cielo.

#gastroriff: Bob Dylan - Knockin' On Heaven's Door


1 comentario:

  1. Estupendo post sobre un Kiosko muy especial en #Formentera.

    No veo la hora de volver.

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