lunes, 19 de enero de 2015

La Parada – Dios Le Guarde

Si el Quijote comenzaba con la mítica frase: “En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor...”; este post bien podría comenzar de la siguiente manera: “en un poblado de Salamanca cuyo nombre Dios le Guarde, donde no ha mucho tiempo que vivía un posadero de los de atizador y pinza de acero, amalgama de suculentos gorrinos, fogosos vacunos y crujientes ovinos”.


Dios guarde este lugar en secreto cuyo nombre es La Parada, de atavío ínfimo y epístola inexistente, mozos del pueblo y de las vecinas villas de la fastuosa Sierra de Francia salmantina, peregrinos, viajantes, caballeros de alta estirpe, nobles de gran linaje, reúnanse en mesas orladas de quebrantable mantelería, a la espera de divinas viandas cárnicas entonadas por los cortesanos, sírvanse en bandejas comunitarias, en espera de audaces garras, ávidas almas.

En resumen y en idioma inteligible: restaurante auténtico en pueblo recóndito de Salamanca cercano a la conocida Sierra de Francia, con mantelería y servilletas de papel, donde uno sabe a lo que va: de carnicería; ya que no existe carta alguna y donde todo el mundo está dispuesto mancharse las manos, chuparse los dedos y comer hasta reventar, desde el proletariado hasta grandes empresarios que frecuentan el local. La propuesta sencilla e invariable todo el año: cochifrito crujiente / tostón (lo más demandado), cordero no lechal a la brasa y/o chuleta de vaca vieja a la parrilla. Para acompañar, ensalada de lechuga aliñada con un toque sutil de ajo y ¡agua!, tal y como se frecuenta en la zona. Y todo ello, a un precio encomiable.



Si trasladáramos la propuesta a la gran city (Barcelona, Madrid, Paris, Berlín, etc) elimináramos el inmaculado mantel blanco de papel (comida sobre la propia mesa de madera), una decoración vintage con sillas incómodas, se convertiría sin ningún género de dudas en lugar de culto de los nuevos gastrohipsters. Pero que el secreto de La ParadaDios le guarde.

#gastroriff: Mumford & Sons - Winter Winds



La Parada. Ctra., s/n 37478 
Dios Le Guarde (Salamanca)

2 comentarios:

  1. Yo he comido ahí bastantes veces, y la verdad es que lo único que puedo decir es que es fabuloso!
    El tostón está estupendo, y el resto está a la altura del tostón!
    Qué decir del personal... acogedores y amables, como si fueras a casa de un amigo a comer.
    Y no voy más, porque vivo en Barcelona!!

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