miércoles, 22 de abril de 2015

Sol e Pesca - Lisboa

Un clásico de entre todos los clásicos y topicazos de nuestras queridas abuelas y madres en sus visitas al país vecino (Portugal) es la de adquirir, o más bien, la de arrasar con todo tipo de textiles para el hogar: mantelería, sábanas, delantales,… Pero históricamente, más allá de este fenómeno paranormal, uno de los motores económicos de la vida tradicional portuguesa ha sido la conserva de pescado, la cual tuvo su punto álgido durante la Primera Guerra Mundial para abastecer a las tropas.


Portugal ha sabido evolucionar en plena época de crisis y dar un giro de tuerca al negocio conservero en lata, el cual le ha impulsado a ser uno de los referentes actuales del sector y situarle prácticamente de nuevo en la cima; gracias al resurgir de sus industrias, apostando por un imponente y particular grafismo de sus latas y marcando en el punto de mira el atractivo negocio gourmet.

 Loja das Conservas, ubicada en Rua do Arsenal 130 de Lisboa es un claro ejemplo del nuevo sector conservero gourmet. Bajo un diseño de lo más actual y atractivo, en el interior de esta “tienda de conservas” se pueden adquirir todo tipo de “pescados en lata” de hasta 17 diferentes marcas (empresas), obteniendo una panorámica de lo más seductora y colorista, cual banco de peces en mitad del océano.




Loja das Conservas. Rua do Arsenal 130
Aprovechando ese “tirón mediático” y amparado bajo una antigua e icónica tienda de artículos de pesca ubicada en pleno Cais do Sodré junto a la entrada de la perniciosa Pensão de Amor en la calle Rua Nova do Carvalho (una de las 12 calles favoritas de toda Europa para The New York Times), existe un pequeño local reconvertido en una auténtica tasca donde saborear y degustar estos peces enlatados.

El local conserva, nunca mejor dicho, su nombre original: Sol e Pesca; y a su vez todo el espíritu de antaño: fotografías antiguas, decoración interior, cartel retro luminoso y un extraordinario logo vintage. En él se pueden degustar sardinas, mejillones, atún, bacalao, anchoas, pulpo,…, siempre rodeado de todo tipo de artilugios de pesca: cañas, carretes, redes, boyas, anzuelos, pósters clásicos de pescados…



Interior Sol e Pesca
Para sentirte como un genuino pescador, la carta se presenta en una auténtica caña de pescar y el mobiliario resulta ser sumamente incómodo y a la vez seductor debido a sus mesas bajas y pequeños taburetes de colores. Sumergiéndose en la carta, caben destacar principalmente los productos sugeridos por “Sol el Pesca”: sardinas picantes, ventresca de atún y sobre todo… un bacalao con aceite y ajo al estilo portugués que con cada nuevo bocado se saltan las lágrimas al pensar que se va a acabar... ¡Impresionante!

Además, resulta refrescante acompañar las conservas con una jarrita de vinho verde joven de la casa de barril, con un ligero toque de aguja. Vino extremadamente joven e inocente pero curioso y gratificante si el Sol aprieta.





Y en un entorno de pesca, “la pescadilla que se muerde la cola” reside en la memoria pez de la camarera, capaz de olvidar en cuestión de segundos todos los pedidos. Irremediablemente, en plena temporada alta en la que la tasca se desborda, toca reclamar y repasar junto a ella los platos que faltan por servir, la cuenta, etc.; pero siempre con una amabilidad y sonrisa que denotan la esencia del lugar. Sin género de dudas… Sol e Pesca es un sitio extraordinariamente peculiar de visita obligada en Lisboa, para amarlo dos veces por lo que es y lo que fue.

 #gastroriff: The Doors – Love me two times



SOL E PESCA
Rua Nova do Carvalho, 44 - Cais do Sodré
1200 Lisboa
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